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27 may. 2015

uno

Uno piensa que es especial, que nadie podría tener nuestra misma mirada del mundo, la misma percepción de las cosas que la propia, la misma sensibilidad. Cuántos habrán mirado como uno mismo, en cada momento, cuántos mismos gestos, sonrisas, impulsos, se habrán disparado en otros de igual modo, cuántos habrán dicho lo que hemos dicho en cualquier instante, cuántos habrán sentido la impotencia de todos nuestros impotentes instantes, o esa tristeza intensa que hace doler el pecho. Cuántos se habrán guardado las mismas palabras, todas las palabras. Cuánta felicidad igual habrán vivido tantos. Cuántos, al igual que nosotros, se habrán preguntado qué hacen nuestras cosas cuando las dejamos solas.



18 may. 2015

week end

No coges el teléfono en todo el día, no hay  nada urgente para hablar con nadie. Te sientas en el sofá, luego te tumbas, piensas demasiado y decides parar. Meditas, pides al universo, inspiración, dinero, bienestar y un amante divertido y joven. Dormitas un rato.
Bajas a la playa, buscas tu piedra, te das un chapuzón. El agua está fría, pero la salida es sublime.
Pones música, revisas el correo, lees, miras un documental sobre experiencias cercanas a la muerte. Comes algo y bebes una poción mágica. Bailas, te masajeas la cara, espías de tanto en tanto por el balcón para ver si pillas la puesta de la luna.
Otro festivo para estar anclada y mirar el mundo desde dentro, mientras algún turista pasea por ahí fuera. También podrías ir a casa de Nico y pasar el rato mientras las chicas se emborrachan, salir con el grupo a la calle, entrar en un latino del west end y varias veces durante la noche, preguntarte porque no te has quedado en casa escribiendo cursiladas.



10 may. 2015

consciencia

No, no es  muy cómodo toparse  cada mañana con la vida en bruto. Si hemos tenido la fortuna de dormir relajados, por ahí al despertar ni recordamos quienes somos. Tal vez no recordamos porque no lo sabemos, por ahí es el único instante de lucidez del día, el de reconocer que ignoramos rotundamente quiénes somos y para qué estamos aquí. No dura mucho, enseguida empezamos a embadurnarnos con actividades reales, repletas de sentido.  
Si amanecemos al lado de alguien que nos sopla un personaje, quizás ni reparemos en nuestra ignorancia.