Hyajuko paseaba por un bosque en compañía de sus discípulos, cuando una liebre saltó asustada frente a él.
-¿Por qué huye? - preguntó Hyajuko.
- Porque nos tiene miedo - le contestaron.
- No - dijo el maestro - huye porque nosotros tenemos instintos asesinos.
Kakuzo Okakura.
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8 sept 2010
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