El equilibrio entre
el sexo y la poesía
la ternura y el sarcasmo
la caricia y el alimento
la necesidad y el anhelo
la frescura y el viento
la sabiduría y el deseo
la creatividad y la magia
la imagen y la presencia.
Amo la poesía de tu cuerpo las gotas de sudor en tu garganta el vientre que se eriza la majestuosa serpiente que renace ante el menor ...
La búsqueda: esas semillas en los bolsillos de unos pantalones roídos.mientras, la poesía, zurce descampados. Abrazo inmenso.
ResponderEliminarAsí es, David, la poesía zurce descampados. Te abrazo... siempre, poeta!!!
ResponderEliminarEl abrazo es mutuo, como la intensidad.
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