Siempre ando viajando y muchas veces no tengo idea de dónde están mis cosas más elementales. Entre otras cosas, suelo perder el peine, aunque es gigante, por suerte siempre hay un tenedor a mano para sacarme del apuro. Tenedor reemplaza peine, pero las llaves cuando se pierden, en fin… Hay vidas donde la lluvia es constante y otras donde los vientos no dejan de arrasar. Algunas, ni siquiera conocen los días nublados. Realidad neutra.
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