El entusiasmo de los comienzos
la ilusión del día de playa
las escapadas a la hora de la siesta
los sueños tejidos detrás de un ventanuco
el amor por la vida.
El entusiasmo de los comienzos
la ilusión del día de playa
las escapadas a la hora de la siesta
los sueños tejidos detrás de un ventanuco
el amor por la vida.
La sangre de los niños riega el mundo
la buena gente mira hacia otro lado
no quieren verlo les molesta
prefieren no pensar en eso
o simplemente niegan
continúan yendo al Mc Donald
tomando Coca Cola
comprando en Zara
igual no va con ellos
eso pasa muy lejos.
Quién piensa en el amor
si nos venden las
guerras
entre banderas
entre sexos
entre colores
quién piensa
en el abrazo
tembloroso
en el hueco en el
alma
cuando el otro se
aleja
En la ansiedad
previa
al encuentro
anhelado
en el paraíso
condensado
en dos copas que
chocan
mientras arden los
leños
Quién piensa en el
amor
cuando existen las
pantallas.
Corrías a ese encuentro
con más miedo que ganas
la primera vez en tantas cosas
todo era a la vez su opuesto
las ganas y el miedo
el gozo y la angustia
la espera y la sorpresa
la timidez y la audacia
la añoranza y el hartazgo
tu pelo brillante y su olor a almendras
el terror a la aureola en la blusa
y sus dedos buscando tesoros
La vida aún estaba por llegar
el futuro era un oasis plateado
y el destino aún
no mostraba los dientes.
Si alguna vez has
temblado de frío
de miedo, de amor
de vergüenza o de
alegría
de furia
Recuerda
el primer beso
perfecto
aquella persona que
iluminó tu vida
todo lo que no has
reclamado
lo que no has agradecido
los días dorados
aquella tormenta esperada
el abrazo que pudo
ser eterno
cómo veías la casa
de tu niñez
la vez que las estrellas
se alinearon
para que fueras
feliz
la primera traición
la sorpresa nefasta
Piensa
en eso que sigues
negando
en los secretos que
te acompañan siempre
en lo que debiste
haber dicho
en lo que te apasionaba
y hoy no existe para
ti
Ahora piensa
en la ínfima
porción de nada
que ocupas en el
mundo.
Sueño con un mundo minúsculo, donde no quepa nada más que la vida cotidiana de unos pocos, compuesto de un solo pueblo, con el parque y la panadería, un sendero para bicis, un lago y algunos patos
Un mundo sin potencias, sin xenófobos, sin sofisticación. Sin niños recogiendo los trozos sanguinolentos de lo que fue su madre
Sin padres
envolviendo pequeños cuerpos en sábanas blancas
Sin hambre ni
tortura,
Pura fantasía
Los días se acortan, la luna sobre el pueblo es soñada El espíritu de la tribu, algo que nunca he aprendido. Ayer se me ha caído un cuch...