25 oct. 2019

amo


Las luces que irradian los que llegan al planeta
las nubes que cubren el sol
salvando al día de la insolación
los colores de las mañanas lúcidas
el libro sobre el sofá
la taza de té humeante
en una tarde helada
el zumo de las manzanas
las charlas con los amigos
el misterio de las noches claras
la luna siempre
derramándose sobre nuestras cabezas
la oscuridad que ruge en la poesía.

19 oct. 2019

de amores


Para narrar una historia de amor desgarradora, sólo hace falta acudir a la memoria. A quién no le ha tocado vivir uno de esos amores intensos, repentinos, volcánicos, en plan cinematográfico. Una abducción de amor y deseo que nos margina de cualquier  realidad presente, para sumergirnos en un laberinto emocional. El otro, el gran misterio, ese otro a quien no podemos dejar de mirar, de adorar, de tocar, nuestro paraíso, nuestro planeta particular. Cenas a solas, desayunos mágicos, peleas y reconciliaciones, todo es una sorpresa constante. De pronto una se vuelve hermosa, sensual, divertida, extraordinaria. Hasta que un día todo se acaba de esa forma sorpresiva e intensa, tal cual comenzó.  A veces, esas  breves historias dejan simplemente una nada blanda, como una sonrisa de compromiso que se va diluyendo con el paso de los días, otras veces se instalan como un recuerdo intenso, una experiencia rotunda que se nos clava en el alma y va mucho más allá de unos cuantos polvos sublimes. Y en algunos casos, esos amores son una agonía constante desde principio a fin.

16 oct. 2019

brindis

Nos preocupa la edad, el tiempo, hacer planes, tener proyectos, éxito, pareja, dinero, acumular cosas. Nuestra existencia discurre sobre una piedra gigante que gira a mil setecientos kilómetros por hora y sin embargo creemos en la "estabilidad". El único postulado inexorable es que todos nos dirigimos hacia la nada. Brindemos por ello.

18 ago. 2019

de terror


Me desperté con la idea de escribir hasta terminar el cuento, un relato de terror sobre algo que sucedió en mi adolescencia, tenía en mente enviarlo hoy mismo. Disfrutaba de antemano el momento de sentarme a escribir. Empecé por poner orden en mi entorno, necesito sentarme a trabajar en un ambiente  armonioso y había bastante caos.  Comencé con la sala, luego la cocina, después el baño y los cristales, mientras he hecho la colada. También he barrido las hojas de la entrada y organicé mi escritorio. Al final me ha llevado todo el día recoger la casa y acabé casi a las once de la noche. No importa, es la hora  propicia para la creatividad, la hora de la noche y de la mente, ambas  tienen en común el misterio. Misteriosa mente.  Me instalo en la sala que huele a canela, todo quedó impecable, puedo empezar a ordenar mis recuerdos.  Además, he  recuperado varias secuencias de aquellos días gracias a las respuestas que enviaron mis amigas (también de entonces), a un pequeño cuestionario que les envié por whatsapp.
De pronto escucho que alguien forcejea intentando abrir la puerta de la casa. Así, a la hora de la quietud y de las musas,  luego de una  irritante pugna con la llave,  entra Charles, mi compañero de piso, completamente borracho, con un ojo amoratado y una bolsa  llena de medicamentos colgando del cinturón. Le acompaña un amigo en las mismas condiciones, que carga una maleta, lo cual es como llevar un cartel con la leyenda hola, dormiré en vuestro sofá.  Respiro, trato de serenarme mientras veo y siento como el humo del puro de Charles va impregnándolo todo, también la ropa recién tendida, se ha puesto a fumar en la puerta  que da al lavadero.
El amigo balbucea algunos intentos de frases incomprensibles, se despatarra en el sofá del cual yo acabo de levantarme y comienza a roncar estereofónicamente. Charles fuma impertérrito un cigarro tras otro al lado de mi ropa, de pie como una estaca y con el gesto de mirar hacia la lejanía, creo que en realidad, no se mueve porque si lo hace, se desplomaría. Corro a cepillarme los dientes, desconecto el ordenador, reúno los libros, una botella de agua y me encierro en mi habitación. Coloco bajo la puerta un alfombrín enrollado para que el humo del puro no siga colándose. Para los ronquidos y la tos del amigo no  encuentro atenuantes.
No hace falta escribir, para qué inventar nada. No podría superar esto.


14 ago. 2019

terrícolas

La Tierra, ese inmenso ser que nos contiene, ha dejado de ser suficiente. Ya no hay espacio en ella para tantos. Tantos individuos autómatas corriendo detrás del último modelo de móvil, tantas mascotas parasitando al lado de sus amos. Tanto pienso, tanto ganado consumiendo ingentes cantidades de comida y agua. Tantos océanos plastificados. Somos demasiados y hemos descontrolado demasiado. Esa época, que tan bien describían los cómics de los años 70, ha llegado. Aquellas calles mugrientas infectadas de sucedáneos de humanos, hoy son  las trastiendas de las avenidas más glamorosas. Hemos convertido a este mundo en un sitio turbio, donde lo más excelso, huele a mediocridad. La visión desde el espacio, debe ser espeluznante, un grupo de simios con "poder" que han aniquilado a todo un planeta.
El físico Michio Kaku dice que nuestro destino está en las estrellas, que no hay más salida para la humanidad, que emigrar a otros mundos. O sea, que nos seguiremos cargando cuerpos celestes hasta acabar con el sistema solar.

23 jun. 2019

ellos


De ellos sólo he pretendido abrazos y sonrisas
hoy los han convertido en los culpables de todo
las bellas durmientes mutaron en brujas
cuyo deporte favorito es acusarlos
Ellos han comenzado a encontrarse entre ellos
a entenderse y a amarse
a buscar la pasión en los ojos del otro
aún los que vuelven a casa por las noches
a un simulacro de familia tipo
los que buscaban a las chicas
ya se han extinguido
No sé si es una pena
o son los nuevos tiempos
sé que he tenido la suerte
de disfrutar aquellos días
en que me regalaban flores y poemas
me abrazaban bajo la lluvia
me alimentaban el alma
me querían.


2 jun. 2019

indeleble

Nuestra historia ha sido
lo mejor de mi vida
un corto viaje en tren
y la luna dorada
irrumpiendo por la ventanilla
Lo demás
es sólo un resplandor sin sustancia.

23 may. 2019

titulares

Un delfín quiere sexo con bañistas en Francia. Una mujer muere en Colombia luego de cinco horas de sexo ininterrumpido. Por cierto, ya me he detenido en otra ocasión en el tema delfines, porque como los humanos, también practican el sexo lúdico. Según los estudiosos de la conducta humana, las cuatro actividades que más felicidad aportan son gratis:practicar sexo, hacer ejercicio, escuchar música y charlar. La que más, con mucha diferencia es practicar sexo. Entonces ¿por qué se  ha intentado engañar siempre a la gente para que no sea feliz? A ver si los conspiranoicos tienen razón con aquello de que esto es una granja y la felicidad de los individuos no entra en los planes de los granjeros. El hecho de que la práctica del sexo por placer haya sido tabú durante siglos, podría ser un buen ejemplo de la esclavitud y el engaño.

6 may. 2019

morir


Como lo hacen en Bután, cada día me tumbo un rato a ensayar la muerte. Me tiendo sobre el suelo de la terraza con los pies al sol y me imagino que voy muriendo, entregada a las burbujas de luz que vienen a mi encuentro, qué placer. Nunca más sufrir por desengaños afectivos, ni visitar al dentista. Abandono este cuerpo, qué maravilla. No tener que volver a levantarme cuando no tengo ganas, no volver a cepillarme los dientes muerta de sueño, ni limpiarme las orejas con bastoncillos, ni depilarme nunca más. No tener que escuchar los millones de estupideces que dice la gente por no estar en silencio, ni tener que abstenerme de responder para no caer en la nada reinante. No taparme más los oídos ante las voces agudas y estridentes, ni escuchar los ladridos de  perros encerrados en hogares neuróticos. Que no vuelva a picarme la espalda, ni a dolerme la cabeza, ni la barriga. No tener que hacer compras, ni colas en la caja del supermercado. Auténtica felicidad.
Por otro lado, ya no habrá charlas con los amigos, no más música, poesía, ni más amor terrenal, ni abrazos a los que amo. No habrá más atardeceres en la playa, ni viajes aventureros, ni pisar las hojas en otoño. Aunque estoy segura de que el amor existe en otros planos y galaxias, el amor no tiene cuerpo ni nombres. La música existirá también en otros universos.
Si nadie escapa al destino de sombra, qué mejor que estar listos. Despegarse de todo, deslizarse, flotar. ¿Qué gusto tendrá eso que llaman muerte?





27 abr. 2019

tarde


Me he cruzado en la calle
con un hombre mayor
y mirada de joven
supe que era alguien del pasado
y de otro territorio
diluido en un agujero de tiempo
ese trozo de alma que anduve buscando
mientras ambos seguíamos atrapados
en un mundo confuso
Y también supe
que ya no existe un hueco
donde quepamos los dos.

amo

Las luces que irradian los que llegan al planeta las nubes que cubren el sol salvando al día de la insolación los colores de las mañ...