Un alma reincidente
que no encuentra disfraz
una aureola de nada
me va hinchando las manos
una nada color caramelo
avanza y cubre el aire
como si hubiera algo
más allá de los sentidos
más allá de la bestia que me habita
de los cócteles de soma
Hay tantos muertos vivos
como vivos los muertos en nosotros
como dolores ajenos cargamos
como dolores ajenos cargamos
y no hay isla que contenga
tanto naufragio.