frutal

La fruta está carísima en este país con ínfulas. Esta mañana, la chica de la frutería me regaló dos limones, creo que le gusto, se los agradecí. Voy a una frutería o a otra, según como me pille el viento, si sopla desde el norte, voy hacia el sur. Luego, el chico de la otra frutería, me pregunta cuando tomaremos algo y me regala un plátano,  muy simbólico todo. Tal vez es que les parezco pobre y les doy pena, cuando uno anda con el corazón roto siempre parece pobre y si además de tener el corazón roto, eres pobre, pues más pena inspiras.
Hoy debe ser el día del llanto, todas mis amigas me han llamado para llorarme en la oreja, algo hay en el aire que hace que las emociones se solidifiquen. Respiro y me aguanto, hace ya una semana que lo he dejado, lo he hecho, aún cuando mi alma lo reclame a gritos, no me van los golfos, y menos si ya son mayores,  que el zorro pierde el pelo pero no los  vicios. Ahora se ha hecho amigo de una lagarta que va de chamana iluminada y con el cuento de sanarle las memorias, pretende pasarle la pluma vaya a saber por dónde. Pues no, adiós, guapo. Los hombres muy manoseados no son lo mío y ya estoy demasiado joven para andar deshojando margaritas.
Mientras trabajo me escribe Fede por el chat,  parece que también tiene algún conflicto afectivo, eso dice y me invita a la playa del norte a ver si charlamos un rato. Vale, a mí también me hace falta despejarme. Fede es el sobrino de mi amiga Lily, lo conozco desde pequeñito y nos queremos mucho. Ahora, ya es un hombre guapísimo. Aunque no sé si me quedan ganas de seguir escuchando desavenencias sentimentales, creo que con un par de chapuzones en el medio, se hará más llevadero.
Viene a recogerme con dos botes repletos de ensaladas de frutas, qué curioso. ¿Cuál será el mensaje de la fruta?
El agua estaba deliciosa, aunque llena de medusas minúsculas que nos invaden las mucosas, así que acabamos duchándonos en el chiringuito, nos sentamos a tomar un té, a charlar y a ver caer la tarde.
No conoce a Simple red, ni hablar de Bryam  Adams, ni siquiera sabe que existió un grupo llamado Extreme y claro, estamos escuchando los mejores lentos de la historia, vaya, reconoce a Scorpions. Creo que si le nombro a Elton Jones lo confundirá con un héroe de la independencia. 
Luego me invita al bosque, a fumar un cigarrito florido y reímos, reímos, reímos.
Por suerte, Fede.



Comentarios

  1. Una historia con esa mezcla de melancolía rutinaria que acaba en la belleza de compartir amistad, la verdadera amistad donde se asienta el sentimiento y la edad... sólo es una cifra.
    Me encantó leerte.

    Mil besitos.

    ResponderEliminar
  2. Qué maravilloso es que estés siempre Auroratris.

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares