Los ruidos desaparecieron de la faz de la Tierra. No solo los ruidos, sino todo lo que implicara algún sonido, por mínimo que fuese. El silencio era absoluto como en una cabina insonorizada. Algo me decía que en otros lugares del mundo aún existían los sonidos, un susurro, un gemido, el crujir de una hoja al ser pisada, la música, las palabras. Emprendí un viaje en busca del ruido.
Yo emprendería un viaje para alejarme del ruido, pero es obvio que son infinitos los colores.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias a ti, los colores se intensifican...
ResponderEliminarUn abrazo!!!