12/12/12


Me desperté sabiendo que era una bruja, no era que la transformación fuera notable, lo sentía. La intuición, el sexto sentido, habían dejado de ser vagas percepciones, para pasar a la consumación. Los ojos me dolían como cada mañana, pero al abrirlos mi mirada captó lo que captarían diez pares de ojos con una visión normal, veía en todas direcciones, hasta podía ver lo que había detrás de mí.  Sentía sobre  el lado izquierdo del torso un leve escozor que me decía que algo o alguien, había estado hurgando en mi interior. 
Al asomarme a la terraza y mirar hacia el mar, a los veleros que volvían hacia el puerto, podía ver con detalle  a los ocupantes de los barcos que estaban a más de mil metros, podía escucharlos y oler lo que estaban desayunando. 

Comentarios

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  2. en la bodega de uno de esos barcos hay un brillo de nieve. creo que es para ti.
    un abrazo.

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  3. Que maravillosos dones. Me encanta. Un beso grande, lou

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  4. Felicidades en este 2013. Un beso grande

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