me acuerdo


Cuando era adolescente teníamos, con mis amigas un código, cada vez que las cosas no salían como esperábamos y estábamos en un momento y lugar que no se prestaba a explicaciones, decíamos seis y de esta manera informábamos a las demás del resultado negativo. En alguna de nosotras el seis llegó a ser una muletilla que aún estando solas repetíamos cuando no nos gustaba algo. Marcia era la más sexy de todas, solía ser acosada por la calle mientras andaba con sus curvas indiscretas, en una ocasión en que un chaval desconocido  insistía en caminar a su lado suplicándole una cita, ella exclamó ¡seis! Él la miró extrañado y antes de retirarse le soltó, pues chica, sí que cobras caro.  

Comentarios

  1. Ja,ja,ja muy bueno..Para mis amigas y yo era una palabra para acudir en auxilio...Y si queríamos aprovechar el momento otra..¡¡qué tiempos aquellos!!
    Saludos

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  2. Bueno Pepa, ahora nos has dejado con la curiosidad de la otra palabrita, je je. A ver nos ayudas a descubrirla.

    Gracias por tu visita.

    un abrazo

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  3. Simpática la anécdota, Mónica.
    Gracias por anotarte como seguidora en mi sitio, ojalá te gusten mis cosas y lleguemos a conocernos.

    Saludos desde Chile

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  4. Me ha gustado esa complicidad.
    Un saludo

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