8 may. 2010

forma

Desde que cumplí cuarenta años he vivido encadenando veranos, migrando detrás de ellos, rehuyendo al tintineo de mis huesos, buscando una vida suave, trasladándome allá donde los días con su brevedad, no me recuerden el desenlace común a todos los humanos. Huir de los inviernos ha sido fantasear con la inmortalidad.

2 comentarios:

  1. Yo huyo de los veranos, salvo los días que paso en la playa. Me mata el calorrrrrr.

    Pregunta curiosa: ¿Cómo me encontraste?

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