28 may. 2010

madrigal

Si algo tiene de bueno transitar la cincuentena es (al menos en mi caso), no tener que decir lo que no quiero, ni soportar lo que no me gusta, ni ser políticamente correcta. Lo bueno, es la libertad de decir lo que me de la gana cuando se me antoje, sin preocuparme por las consecuencias. Ya soy mayor, y me he ganado, a fuerza de soportar lo insoportable, el derecho a mandar al mundo a la mierda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

abulia

Despierta, deambulando entre las sábanas bebiéndome el silencio con la memoria repleta de tatuajes un rayo de polvo luminoso se instala entr...