4 ene. 2012

año nuevo

A pesar del invierno y del peso del tiempo, los días comienzan a alargarse, los campos rezuman verde y los almendros florecen, el mar cambia de forma cada día y cuando acabamos acostumbrándonos a las bufandas y a los calcetines gruesos ya es la hora de archivarlos en algún cajón.
Por suerte, la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

abulia

Despierta, deambulando entre las sábanas bebiéndome el silencio con la memoria repleta de tatuajes un rayo de polvo luminoso se instala entr...