5 abr. 2013

nada serio


La bacteria había estado soportándolo desde la sofisticación del microscopio, harta de verlo meterse en su historia y la de sus antepasados, siempre investigando sus hábitos alimentarios y hurgando en todos los posibles entornos donde  pudiera reproducirse. Ella ahora también lo miraba, veía una montaña color piel (el dedo índice) moviéndose del teclado al mouse, del mouse a las gafas, de las gafas a la lente y otra vez a las gafas.
Nico se quedó helado cuando le avisaron que habían ingresado a Jorge en estado de coma, parece que se había desplomado en el laboratorio mientras trabajaba. Dio algunas vueltas con el teléfono en la mano y salió para el hospital cuando pudo reaccionar, al llegar ya estaban allí sus amigos, uno lloraba y los otros pensaban por dónde empezar a moverse, Jorge había muerto unos minutos antes.
Nico quiso saber más, cómo había sido, si habían arriesgado algún diagnóstico al examinarlo.
-- Vete tú a saber – respondió Carlos  -- dicen que tenía el bicho.

8 comentarios:

  1. Cualquier día nos comen los bichos, nosotros los criamos y ellos...

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  2. Muchas gracias por seguirnos en acompáñame, estamos a tu lado, ya estas enlazada a nuestro blog. Un besazo.

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  3. Por un momento sospeché que se trataba de pelagrosis erotromitoza, pudo ser peor.

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